Isla de Pascua, un misterio único en el Mundo

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La enigmática Isla de Pascua (Rapa Nui), situada en medio del Océano Pacífico, con sus habitantes polinésicos no se iguala a ningún otro lugar del mundo.

Su historia sigue siendo un misterio. Su cultura, paisajes, moais, únicos en el mundo, son objeto de estudios por millones de personas que la visitan cada año.

Es una joya intacta. Emana de ella una profunda energía. Pareciera que sus moais nos observan a cada momento.

Esta belleza perteneciente a Chile y a 3.700 km de distancia del continente, y a casi 5 horas de vuelo que se realizan dos veces al día desde el principal aeropuerto capitalino, esperan al turista en Mataveri, el aeródromo isleño con coronas de flores naturales.

La Isla de Pascua

La Isla, que es territorio chileno desde 1888, se conoce con ese nombre español por haber sido descubierta el domingo de Pascua de 1722, por el almirante holandés Jacob Roggeveen. Su nombre polinésico es Gran Rapa.

La historia señala que los primeros habitantes llegaron desde América del Sur. Sin embargo, la respuesta más aceptada es que los primeros isleños llegaron desde las Marquesas, las Mangrevas, las Islas Cook o la Isla Pitcairn hacia el siglo VIII.

Los primeros habitantes estaban encabezados por el rey Hotu Matua, quienes llegaron a desembarcar a Anakena, costa norte de la Isla y una bellísima playa de arenas blancas muy fina y aguas transparentes. Leyendas hay muchas, pues no quedó nada escrito.

Hubo muchas guerras de clanes, pues la isla se pobló rápidamente, amenazando los recursos de la misma. Así comenzó a menguar la población y de acuerdo a estimaciones a principios del siglo XIX había entre 4.000 y 20.000 habitantes en la Isla. Hubo guerras muy sangrientas e incluso canibalismo. Muchos moais fueron derribados y otros se cayeron por la ocurrencia de terremotos y maremotos.

Los primeros europeos en llegar a la isla vinieron con Jacob Roggeveen en 1722. Luego no volvieron hasta 1770, con una expedición española, procedente de Perú dirigida por Felipe González de Haedo, quien la reclamó para la corona española. En esa época la mayoría de los habitantes vivían en cuevas y casas elípticas con forma de barco.

En 1774 el capitán inglés James Cook, quien dirigió la expedición europea, desembarcó en Rapa Nui. El da cuenta de que algunos moais estaban en pie, coronados con sus tocados, y otros, se habían caído.

Hubo aparte de estas, otras expediciones. Llegaron traficantes de esclavos, quienes los llevaban a trabajar a las minas y plantaciones en Australia o Perú. La mayoría no sobrevivía dadas las duras condiciones y el trato.

Anexión chilena

Chile se anexó la isla en 1888, durante un período de expansión que incluyó también la usurpación de territorios de Perú y Bolivia tras la Guerra del Pacífico (1879-1984), ganada por Chile.

En 1953 el Gobierno chileno se hizo cargo de la isla prolongando el control al que había estado sujeta durante casi un siglo.

Pero el año 1967 es el año decisivo para la isla por el establecimiento de una línea aérea comercial chilena que volaba entre Santiago y Tahití, con escala en Rapa Nui. Eso abrió la isla al mundo trayendo muchos beneficios. En ese entonces el avión hacía escala dos veces a la semana y hoy van dos aviones diarios de Lan Airlines, con casi 300 pasajeros contando la tripulación. Son los aparatos más modernos de la línea aérea los 787-9 y se puede asegurar que no quedan asientos disponibles.

La línea aérea lleva desde el continente todos los insumos, alimentos, mercadería, autos y toneladas de todo lo imaginable para abastecer a toda la isla, sus tiendas, hoteles, supermercados y todos los habitantes.

El cuidado de los Rapa Nui de su Isla (Isla de Pascua) es asombroso. No se encuentra basura por ningún lado, pues ésta se recicla y vuelve al continente en cada viaje.

La tierra es de los isleños

Aunque la isla está anexada a Chile, la tierra pertenece a los isleños en su totalidad. Nadie que no tenga lazos familiares con algún isleño puede tener tierras o algún emprendimiento propio. La excepción son hoteles muy lujosos como el Hanga Roa, el Noi o el Iorana.

Sus entretenciones son variadas e incluyen cabalgatas, trekking a Orongo, que es la aldea ceremonial del Hombre –Pájaro, desde donde se divisa la ciudad.

Se puede visitar la hermosa y agreste península de Polke, explorar las transparentes aguas azules motu Nui, buceando.

También hay excursiones para contemplar la salida del sol desde los 15 moais.

Bañarse en la playa Anakena, con sus palmeras en la parte de atrás, donde se divisan también manadas de caballos, siempre sueltos, al igual que pollos, gallinas, perros, porque de acuerdo a Amelia “los animales son libres”, cosa que también compartimos.

Show Nocturno

Por la noche se puede asistir a un extraordinario show nocturno que cuenta a través de danzas la historia Rapa Nui. El show comienza con la pintura de la cara, mientras se toma un aperitivo, luego hay una cena que es optativa. Y luego en un gran escenario empieza la música y danzas. La gente mira embelesada los tocados de plumas, hojas de palmeras y adornos típicos de los bailarines.

Isla de Pascua show nocturno
Show Nocturno

Hay visitas a diferentes lugares en la Isla de Pascua, y mucha movilización privada para asistir a las caletas, a comer, al cementerio, a la cárcel donde se venden artesanías.

Visitas y cementerio

La gente recorre las calles principales llenas de artesanías en madera, conchas, flores, máscaras, perlas, piedras, vestidos con motivos polinésicos, camisas y todo lo imaginable.

Comidas y artesanía

Nadie se va de la isla de Pascua sin probar sus famosas empanadas de atún con queso, donde el restorán favorito es “La Tía Emilia”, atendido por un berlinés, amable, gentil y sonriente.

Isla de Pascua Artesanía
Artesanía de la Isla de Pascua

El resto de los bocados son pescados, carne, frutas, verdura y exquisitos jugos de mango y piña.

La vegetación merece un gran capítulo aparte. Dado el clima mediterráneo encontramos bougainvilleas de los más diversos colores, al igual que hibiscos de intenso y variado colorido. La flor nativa es la tipanie. Es un árbol y con sus flores se adornan coronas. Igualmente, las flores juegan un importante rol en la cabeza de toda pascuense, a la que se suman las turistas: coronas de flores, pinches con flores, flores insertadas en el pelo. Toda la belleza unida en torno al rostro del feliz visitante.

Isla de Pascua – Galería

 

Autor: Annemarie Balde

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