Un destino por descubrir: Gibara

Gibara, Mural

Tiene una estatua de la Libertad, un mar que la abraza y el encanto de ser una de las ciudadesmás cinematográfica de su país. No es una capital del mundo, ni una ciudad sumamente poblada. Es apenas una villa pequeña, costera, comunidad de pescadores,apacible y simplemente hermosa, a la que todos llaman Gibara.

Situada al norte de la oriental provincia de Holguín, en Cuba -aproximadamente a 800 kilómetros al Este de La Habana- está Gibara, el lugar ideal, si lo desea, para escapar del mundo y respirar otros aires.

Dicen que el Almirante Cristóbal Colón, al llegar a Cuba en 1492 y en su afán de descubridor, se deslumbró con ella. Y ciertamente, razones suficientes, tuvo para hacerlo.

Mar-Gibara
Gibara

A través de una zigzagueante carretera se llega a Gibara. Villa de calles perfectamente trazadas y naturaleza poblada por montañas. Ciudad de grandes ventanales y techos de tejas.Es una de las que mejor ubicación tiene, si se trata de admirar la belleza natural de un país. Al ser construida sobre una superposición de terrazas que se extienden desde una cota de cuatro hasta 45 metros sobre el nivel medio del mar, se convierte en un miradorespectacular.

Pero, quizás, lo que más ha cautivado a cineastas y visitantes es el puerto de Gibara, de aguas apacibles y un azul intenso, como pocos. Un puerto que tomó magnitud cuando en 1827 las compañías de azúcar y tabaco controlaban la exportación y la importación de estos productos.

Recientemente, Gibara fue proclamadadestino turístico, en el contexto de la XXXVII Feria Internacional de Turismo, FITCUBA 2017. Diversos hoteles reciben al visitante: El Ordoño, Arsenita y el Plaza Colón, entre otros.

El Plaza Colón, por ejemplo, es uno de los hoteles más bellos del lugar. Establecido en una antigua casona colonial de la primera etapa de desarrollo urbanístico de la villa, tiene 12 habitaciones, pertenece a la cadena hotelera Cubanacán, y es el tercero con la categoría E en la ciudad. Un calificativo que significa encanto, excelencia, exclusividad y mucho más.

Mucho hay para ver en este poblado. Al extremo noroeste de la ciudad se localiza una estructura de roca caliza de forma volada y de 70 metros de extensión: Los Colgadizos. Playas adornadas por barreras coralinas muy atractivas, como las de Caletones, Playa Blanca y Los Bajos. Otras más pequeñas son El Boquerón o El Faro.

Y justo al oeste de la villa, hay una diversidad de cuevas y ceñotes, que clasifican entre las mejores conservadas del país, Allí podrá desandar el sistema cavernario de la Polja del Cementerio con más de once kilómetros de galerías explorados, la Sima de la Amistad con 90 metros de profundidad verticalmente medida, que ostenta el récord de la provincia en esta categoría, y el Tanque Azul, que con sus más de 3000 metros de galerías inundadas explorados, constituye la mayor caverna de este tipo en el país detectada hasta el momento.

La Villa Blanca es sede permanente de lo que fuera el Festival Internacional del Cine Pobre, un concurso de producciones independientes de bajo presupuesto, a donde llegan obras de diversas naciones. Ahora, se ha dado en llamar Festival Internacional de Cine de Gibara.

Desde el 16 de enero de 1817, cuando se colocó la primera piedra de una fortificación sobre la punta de Yarey junto al puerto, símbolo de la fundación del poblado, ya se sabía de la hospitalidad de su gente, de su cariño y de la buena disposición para recibir y atender a todo tipo de visitantes.

CUBA-HOLGUIN-GIBARA
Gibara, ciudad costera de la provincia de Holguín, donde se realiza el Festival Internacional de Cine Pobre

Gibara: Villa Blanca de los Cangrejos

Pero usted pudiera preguntarse ¿por qué villa blanca y por qué de los Cangrejos? Sucede que el ejemplar que más caracteriza al territorio es el cangrejo blanco que habita en los fondos de piedras y arenas y el llamado cangrejo colorado que habita en las zonas del litoral.

Cuentan que en la época de desove, estos animales invadían la ciudad de camino hacia las costas y podía vérseles caminar por calles y aceras. Fue así que de este suceso tan singular, nació el sobrenombre de la Villa Blanca de los Cangrejos.

Quizás, si se anima a descubrir este paraje del caribe, se tropiece con algún ejemplar y tenga ya un recuerdo único, diferente a lo que pudiera encontrar en otro destino.

Autor: Indira Román

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