Ámsterdam, ciudad poliédrica

Amsterdam

Texto y fotos: Albert Simó

Ámsterdam, ciudad próspera, liberal y atractiva

Ámsterdam es una de las ciudades que tienes que visitar si quieres conocer Europa, ya que considero que refleja muchas de las contradicciones del viejo continente, en clave positiva. Yo la calificaría como una ciudad poliédrica ya que, en ella, podrás encontrar los elementos más refinados y exclusivos y también los más ‘macarras’. Desde cuadros de van Gogh a porros de marihuana. Desde un paseo a bordo de una lancha de lujo por los canales de la ciudad hasta bellas prostitutas expuestas en pequeñas y sórdidas habitaciones a pie de calle. Así es Ámsterdam, una ciudad próspera, liberal y atractiva a caballo entre la cultura centroeuropea y la escandinava.

Llegando a la ciudad

Desde el aeropuerto, tienes a tu disposición varias opciones de transporte para llegar al centro de la ciudad. En mi caso, opté por el tren, que te deja en la estación central en escasamente 15 minutos. Puntual, cómodo y rápido, como todo el transporte público de Ámsterdam. Desde la estación, puedes comprar una tarjeta que te autoriza a usar toda la red de transporte público de la ciudad –metro, bus y tranvía-, durante 24, 48 o 72 horas.

Museos de visita obligatoria

Ámsterdam cuenta con varios museos que, sin duda, merecen ser visitados. Uno de ellos es el Museo van Gogh, en el que podrás contemplar algunas de las obras maestras del genial pintor holandés, así como también conocer su vida y el trágico final del considerado como uno de los artistas más importantes de la historia.

Otra visita que, según mi punto de vista, es obligada, es la Casa de Ana Frank . La admirable historia de Ana nos recuerda el capítulo más triste de la historia de Europa, el nazismo, y la resistencia del pueblo hebreo encarnado, en esta ocasión, por la joven judía. Visitarás la casa donde se escondió, conocerás la identidad de las personas que la ayudaron a ocultarse y la brillante actividad literaria que desarrolló. Todo un ejemplo en muchos sentidos que merece ser conocido y recordado.

Si tienes más ganas de visitar museos y sitios con historia, puedes ir al Museo Rijksmuseum y a la Sinagoga Portuguesa, en pleno Barrio Judío.

Bicis peligrosas

Posiblemente, mucha gente te hablará de lo ‘guays’ que son las bicicletas sin frenos de Ámsterdam pero yo las encuentro bastante peligrosas, fundamentalmente por las personas que las conducen. Es cierto que –como lamentablemente pasa en otras ciudades como Barcelona-, no circulan por la acera pero los ciclistas suelen conducir muy rápido y de forma bastante temeraria así que, cuando estés por las zonas turísticas, ve con cuidado porque te pueden atropellar.

Porros, en un tubo

Ámsterdam es el paraíso europeo de los ‘fumetas’ y una buena oportunidad para gente que nunca se ha fumado un porro y quiere probar una experiencia narcótica. En los míticos ‘coffee shops’ puedes comprar la marihuana y luego liarte  tú mismo el porro o comprártelo liado. En caso de optar por la segunda opción, tendrás que elegir la potencia estupefaciente del producto: suave, mediana o fuerte.

Teniendo en cuenta que no soy consumidor de este tipo de productos, un amigo me comentó que ni se me ocurriera fumarme un porro entero. “primero fúmate la mitad y a ver cómo te sienta porque, si te lo fumas entero, vas a ver las cabras”, me dijo. Le hice caso y me compré un porro liado de potencia media, que me fumé en dos etapas. La verdad es que fue una experiencia bastante mediocre porque no me coloqué en absoluto; fue casi como fumarse un cigarrillo convencional, con la diferencia que pagué 9 euros por el caprichito.

Gastronomía

Ámsterdam cuenta con varios sitios interesantes para comer a pesar de que lo que más te encontrarás en las zonas turísticas serán restaurantes argentinos e italianos. Si eres foodie y te van los restaurantes de lujo, puedes optar por el Bridges, el Envy, el Blue Spoon, el Jansz o el Bord’Eau, entre otros.

Si te gustan los quesos, tenemos una buena noticia: los holandeses hacen buenos quesos. La mala noticia: únicamente hacen un tipo de queso. Verás en Ámsterdam varias tiendas especializadas en este producto como la Amsterdam Cheese Company.

Uno de los emblemas globales de Ámsterdam es su cerveza más célebre: Heineken. Si eres un incondicional de esta marca debes visitar su fábrica, situada en la misma capital holandesa, que tiene un nombre muy marketiniano: ‘Heineken Experience’.

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Paseo en barco por los canales

Paseo en barco por los canales

Es obligatorio que te des un paseo por los canales de Ámsterdam. Algunos hoteles de lujo cuentan con barcos que ponen a disposición de sus clientes pero, si no puedes acceder a ellos, tienes básicamente tres opciones.

La primera es contratar un tour de lujo en compañías como  Amsterdam Jewel Cruises, que también ofrecen cenas a bordo. La segunda es optar por los clásicos barcos turísticos, que vendrían a ser algo similar a un bus turístico acuático. Y la tercera es conocer a alguien que te invite a dar una vuelta en su barco o lancha privada. Puede ser que no conozcas a nadie pero siempre puedes ‘echarle un poco de morro’ y pedirlo. Lo peor que te puede pasar es que te digan que no.

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Albert Simó

Autor: Albert Simó

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